viernes, 12 de octubre de 2012


 Qué hacer con la tecnología en el aula: inventario de usos de las TIC     para aprender y enseñar.

                                  
Los ambientes de aprendizaje son espacios diseñados por el profesor con el fin de crear las condiciones necesarias para que ocurran procesos de aprendizaje en sus alumnos. Se consideran tres factores fundamentales, en los ambientes de aprendizaje: el  (los) profesor(es), los estudiantes y las TIC. En la actualidad, muchos de estos espacios son apoyados mediante la integración de Tecnologías de Información y Comunicación (TIC), con el fin de trascender el aula física y el tiempo de la clase, enriquecerlos con nuevas alternativas pedagógicas. De acuerdo con Galvis las TIC han sido utilizadas con tres diferentes objetivos en los ambientes de aprendizaje:
 Apoyar la transmisión de mensajes a los estudiantes por medio de tutoriales, ejercitadores y sitios web informativos.
·       Apoyar al aprendizaje activo mediante la experimentación con los objeto de estudio a través de simuladores de procesos, calculadoras, juegos de actividad, competencias o roles, paquetes de procesamiento estadístico de datos, navegadores y herramientas de productividad.
·   Facilitar la interacción para aprender mediante juegos en red colaborativos, mensajería electrónica, e.mail, foros, vídeo o audio-conferencias.
Sin embargo Fouts (2000) clasifico los usos de las TIC  con propósitos educativos en cuatro categorías:
·       -   Enseñar, practicar y ejercitar.
·        -  Simular, resolver problemas y elaborar productos.
·       -  Proveer acceso a la información
        - Servir como medio de comunicación con otras personas.
Por otra parte Hooper & Rieber (1995), clasifican 5 niveles de uso de las TIC por parte de los docentes:
1.    Familiarización: el profesor inicia el uso de las TIC en actividades personales, aprende a usar  el computador y algunos programas pero no los lleva al campo educativo.
2.   Utilización: el profesor lleva las TIC al aula, pero no lo hace como un propósito pedagógico sino para facilitar su labor administrativa.
3.   Integración: el profesor, de manera consciente, decide asignar tareas y responsabilidades a las TIC para apoyar su labor docente.
4.  Reorientación: el rol del profesor en el ambiente de aprendizaje es de facilitador de la construcción del conocimiento y las TIC le permiten cumplir con este rol, el foco del ambiente de aprendizaje es el estudiante.
5.   Evolución: el profesor esta en continua evolución de sus prácticas pedagógicas con base en los conocimientos sobre como aprenden las personas en las nuevas herramientas tecnológicas que van surgiendo.
Por ello los profesores utilizan las TIC para planear los objetivos del curso, hacer el programa, llevar el registro de las notas, manejar las listas de la clase y diseñar las evaluaciones que luego aplicarán a sus estudiantes. Adicionalmente les envían información logística, como horarios, fechas de trabajos, sitios de encuentro o cambios en la programación de las actividades. Varios profesores diseñan los programas para sus asignaturas y las actividades de aula con apoyo de Moodle, la cual “es la herramienta que sirve para hacer todo ese seguimiento del programa y de los estudiantes, incluso con ella podemos hacer exámenes. Es la forma en que ellos [los estudiantes] conocen el programa, saben a dónde tienen que ir, cuáles son las guías, los talleres, los casos, y por ahí mismo nosotros también hacemos seguimiento, calificación de otras cosas”. El 40,17% de los profesores evalúan a sus alumnos por medio de las TIC con cuestionarios realizados en Moodle, realizando pruebas de estilo verdadero-falso, una vez terminado reciben retroalimentación automáticamente sobre sus resultados.
Sin embargo algo que si es muy cierto es lo que nos dice Clark (1983, en Achacoso, 2003) considera que las TIC por sí mismas no influyen en el proceso de aprendizaje. Las TIC no ayudan a aprender, son las estrategias pedagógicas las que fomentan que se dé el aprendizaje.


Los profesores apoyan el aprendizaje de los alumnos asignando lecturas y ejercicios digitales; donde  los alumnos realizan esquemas como evidencia de su aprendizaje, y para evitar que copien y peguen se les fomenta a los alumnos el hábito de la lectura y del conocimiento que se deriva de dicha lectura.
Pero algunos profesores manifiestan que si los alumnos no participan en clase, menos se van a tomar la molestia de leer lo que su compañero escribió y comentar.

miércoles, 19 de septiembre de 2012


El Modelo Constructivista en las Nuevas Tecnologías

El constructivismo tiene sus raíces en la filosofía, psicología, sociología y educación. Es una teoría que “propone que el ambiente de aprendizaje debe sostener múltiples perspectivas o interpretaciones de realidad, construcción de conocimientos, actividades basadas en experiencias ricas en contextos” (Jonassen, 1991), lo cual esta teoría se centra en la construcción del conocimiento, no es su reproducción. Donde los estudiantes tienen la oportunidad de ampliar su experiencia de aprendizaje al utilizar las nuevas tecnologías como herramientas para el aprendizaje constructivista y elaborar nuevos conocimientos a partir de la base de enseñanza anteriores, teniendo como resultado un aprendizaje activo, así los estudiantes tendrán la finalidad de hacer actividades innovadoras de carácter colaborativo y con aspectos creativos que les permitan afianzar lo que aprenden y al mismo tiempo se divierten.
De acuerdo a esto el propio alumno será capaz de construir su conocimiento con el profesor como un guía, otorgándole la libertad necesaria para que explore el ambiente tecnológico, pero estando presente cuando tenga dudas o le surja algún problema. Por ello la tecnología ha causado gran impacto en la educación, por ejemplo, la impresión de textos que permitió la creación de libros, y la sustitución de pizarras y tiza por lápiz y papel, por eso actualmente los esquemas están cambiando, hay nuevos avances en la capacidad de crear, compartir y dominar el conocimiento, y han provocado transformaciones significativas en la industria, agricultura, medicina, administración, ingeniería, educación y en otras muchas áreas con la existencia y uso de las buenas tecnologías.

viernes, 7 de septiembre de 2012

Ensayo sobre el artículo de Alfabetización digital como factor de inclusión social: una mirada crítica

Es necesario desarrollar programas formativos meramente instrumentales, centrados en el aprendizaje del usos de las herramientas tecnológicas, para fomentar el uso de las TIC y con ello hacer un procesamiento crítico de la información y la generación de conocimiento compartido, un desarrollo de trabajo colaborativo y resolución de problemas de la vida cotidiana.

El termino alfabetización digital se puede definir, como “la capacidad para comprender y utilizar las fuentes de información cuando se presentan a través del ordenador”, esto quiere decir que tiene que ver mucho con el dominio de las ideas, no de las teclas (Gilster, 1997, Gutiérrez Martín, 2003). Gilster (1997) sugiere que esta nueva alfabetización sea considerada como una destreza esencial, una “destreza de supervivencia”. Lo cual significa tener una inclusión social, que favorezca la calidad de vida de todas las personas, cualquiera que sea su condición, sexo, religión, raza y origen. Sin embargo el termino de exclusión social, habitualmente se tiende a asociar al de “insuficiencia económica”, cuando no debería ser así, hay que incluir dimensiones psicológicas, psicosociales y especialmente culturales, lo que implica carencia en los ámbitos educativos, social y laboral, así como la integración étnica, la calidad de convivencia y el entorno afectivo. Por otro lado la exclusión digital tiene repercusiones en el uso de las herramientas TIC, en aspectos clave del ejercicio de la ciudadanía, como autonomía, trabajo colaborativo, generación de conocimientos, integración social y como se desarrolla el proceso de apropiación de las TIC y sus potencialidades; lo cual significa que el fenómeno de exclusión social es un problema más complejo que la exclusión digital.
Por eso es necesario tener una visión amplia y flexible que facilite la aplicación “operativa” de programas de intervención social y saber cómo hacer uso de las TIC, en los que se garantice una orientación al entrenamiento en habilidades personales, socializar o mejorar pautas de comportamiento, la búsqueda, creación o adaptación de nichos de empleo adecuados a estas personas. Sin embargo en la actualidad las personas mayores, las amas de casa, los parados y los residentes de zonas rurales, tiene poco o nulo acceso a las redes de las TIC, lo que sin duda apunta a un decadente desarrollo asimétrico de la sociedad de la información y del conocimiento, y por tanto prueba la existencia de personas que están quedando descolgadas de la revolución que las TIC están generando en todos los ámbitos. Aunque se identifican muchas barreras para el acceso a las TIC, tales como, infraestructuras tecnológicas, segmentación de internet y la más importante la barrera educacional.

Yo pienso que la sociedad de la información y del conocimiento es una sociedad de personas críticas y activas, y como nos menciona la lectura no deben ser personas como meros consumidores de tecnologías y contenidos digitales. Se trata de desarrollar una cultura creadora y no consumidora, para generar conocimiento colectivo y compartido.